Lewis Forest ✍️

Hay lugares que no solo se visitan… se sienten. Y uno de esos destinos que tenía marcado en el corazón, desde que llegué a Medellín, era el tradicional Pueblito Paisa.

Ubicado en la cima del Cerro Nutibara, este rincón es mucho más que un atractivo turístico: es una ventana abierta al pasado, un homenaje a la vida cotidiana de los pueblos antioqueños de mediados del siglo XX.


🏘️ Un pueblo detenido en el tiempo

Recorrer el Pueblito Paisa es como retroceder varias décadas. Sus calles empedradas, la iglesia, la escuela, la fonda, la emisora… todo está cuidadosamente dispuesto para recrear la esencia de un pueblo tradicional.

Cada esquina guarda detalles que evocan esa vida tranquila, donde el tiempo parecía ir más despacio y la cotidianidad giraba en torno a la plaza central.


🪵 Un secreto que muchos desconocen

Lo que pocos saben es que este lugar, construido en 1970 e inaugurado en marzo de 1978, tiene una historia aún más especial.

Las puertas, ventanas y balcones que hoy adornan sus fachadas son originales. Fueron traídos del antiguo municipio de El Peñol, antes de que fuera inundado para dar paso a la represa de Guatapé.

Es decir, no se trata solo de una réplica… es también un espacio que conserva fragmentos reales de un pueblo que quedó bajo el agua. 🌊


⛪ Una capilla con historia

En el corazón del Pueblito se levanta una capilla que, aunque pequeña, tiene un gran significado. Es una réplica de la emblemática Basílica Menor de Nuestra Señora de la Candelaria, ubicada en el tradicional Parque Berrío.

Este detalle conecta dos puntos clave de la ciudad: el centro histórico y este mirador cultural en lo alto del cerro.


🌄 Un museo a cielo abierto

Más allá de su estética, el Pueblito Paisa es, en esencia, un museo vivo.

Caminar por sus calles es entender cómo era la vida en el siglo pasado, cómo se construían los espacios, cómo se compartía en comunidad. En lo personal, fue inevitable no sentir una conexión emocional… una especie de viaje a esos recuerdos de infancia, a las visitas donde la abuela, a los tiempos sencillos pero llenos de significado. 💛


🎤 La trova: tradición que sigue viva

Y como si el recorrido necesitara un toque final, la trova se hizo presente.

Entre versos improvisados, humor y talento, los trovadores se tomaron la plaza central, manteniendo viva una de las tradiciones más auténticas de Antioquia. Y para mi sorpresa —y orgullo—, dos de esas trovas fueron dedicadas al canal Lewis Te Cuenta.

Un momento que, sin duda, quedará guardado para siempre. 🙌


✨ Un lugar para volver

El Pueblito Paisa no es solo un destino turístico, es una experiencia cargada de historia, memoria y cultura.

Un espacio que demuestra que el pasado no está olvidado… simplemente encontró una nueva forma de permanecer.

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